Saltar al contenido


Wearables

Primero que nada, una breve definición, según Wikipedia:


Un wearable es un dispositivo vestible (del inglés wearable device) dispositivo corporal, dispositivo ponible.


Esta tecnología tuvo un despegue muy interesante a finales del año 2010. ¿Su principal atractivo? SER PORTABLE. Más allá del celular como herramienta y accesorio de status, los wearables vendrían a marcar tendencia de moda.

El reloj es la primera parada para dichos accesorios, ya sea por el tamaño o por lo indispensable que ha sido siempre poder ver la hora sin necesidad de sacar el móvil. De este, se desprenden (no cronológicamente) las pulseras con indicador de ritmo cardíaco, kilómetros caminados, etc. Tenis que se atan solos, algunos con pantalla que cambia de diseño, algunos que incluyen un sistema para cargar tu celular mientras caminas. Anillos con notificador de tweets, mensajes, y demás, hasta llegar a la maravilla del móvil holográfico. Sin entrar mucho en sus aplicaciones médicas. No cabe duda que un mar de posibilidades se venían venir.

Pero no todo era bello. Su reducido tamaño genera en automático el problema que tiene cualquier dispositivo portable: la batería. Si bien es muy atractivo poder “llevar” a cualquier parte estos accesorios, sabemos que su tamaño no permite almacenar mucha. Y el tiro de gracia lo da la dependencia de tener un móvil con cual emparejarlo.

Conocemos un par de dispositivos que básicamente son ya el celular en la muñeca, pero ¿vale la pena quemarme la poca vista en algo que podría leer más cómodo en mi celular?


La tecnología no para: el grafeno (como el Santo Grial tecnológico), los proyectores holográficos, baterías flexibles, solares, de carga inducida, serán parte de aquello que años atrás llamábamos SciFi y que hoy es una realidad. Y lo que viene.

Saludos.

Benito Konstantin Blanco Lémus | Wearables